¿Cuánto hay que pagar como autónomo?

Autónomos

¿Qué es la cuota de autónomos?

La Cuota de Autónomos es una obligación que hay que pagar como autónomo tras apuntarse al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y que varía cada año.

Se paga desde el primer día del inicio de la actividad y se basa en un porcentaje de la base de cotización. Existen un mínimo y un máximo a pagar, que establece el gobierno anualmente: en 2016, el mínimo es de 893,10€ y el máximo de 3.642€. El porcentaje es de 29,8% sobre la base de cotización.

La cuota de autónomos elegida influye principalmente en las prestaciones recibidas: tanto por desempleo como por baja y jubilación. A pesar de ello, más del 80% de los autónomos en España elige el mínimo de cotización.

¿Qué es la Tarifa Plana de autónomos?

La Tarifa Plana de Autónomos es un régimen especial que permite a los «nuevos autónomos» pagar una cantidad menor y fija de cuota en lugar de la correspondiente. Para poder usar este método, hace falta cumplir una serie de requisitos:

  • No haber estado dado de alta como autónomo en los cinco años anteriores
  • No ser administrador de una sociedad mercantil
  • No haber recibido nunca una bonificación de la Seguridad Social
  • No ser autónomo colaborador

La cuantía de la tarifa plana varía dependiendo del tiempo que lleves como autónomo:

  • Primeros 6 meses: reducción del 80%, se pagan unos 50€ con la cuota mínima
  • Del mes 7 al 12: reducción del 50%, se pagan unos 133€ con la cuota mínima
  • Del mes 13 al 18: reducción del 30%, se pagan unos 187€ con la cuota mínima

En un primer momento, la tarifa plana se pensó para los menores de 30 años, pero después se amplió a todos los «nuevos autónomos».

¿Qué es la cuota por accidentes o enfermedades laborales?

La cuota por accidentes o enfermedades laborales es una cuota que podemos pagar como autónomos para obtener una cobertura extra en temas referentes de salud. Especialmente recomendada para profesiones de alto riesgo o esfuerzo físico, supone entre el 1.3% y el 6.5% adicional a la cuota fija.

¿Qué impuestos hay que pagar como autónomo?

Principalmente, hay que pagar como autónomo dos impuestos: el IRPF y el IVA. Sin embargo, la declaración no se realiza únicamente una vez al año, como sucede con los trabajadores asalariados, sino que debemos tener en cuenta una serie de obligaciones, algunas trimestrales y otras anuales:

  • Declaración trimestral de IVA: cada tres meses, con tope en abril, julio, octubre y enero, el trabajador deberá presentar la declaración del IVA a través de las facturas que haya ido acumulando.
  • Declaración trimestral del IRPF: en los meses de abril, julio, octubre y enero; variará dependiendo del tipo de tributación: estimación directa o estimación objetiva.
  • Declaración trimestral de retención e ingresos a cuenta: cada tres meses, deberás presentar un informe con las retenciones derivadas de tus trabajadores contratados y locales alquilados, si los tienes.
  • Resumen Anual: una vez al año, en el mes de enero, deberás presentar una recopilación de las declaraciones de IVA y retenciones e ingresos a cuenta.
  • Declaración anual de operaciones con terceros: Una vez al año, en marzo, se deberá presentar un informe donde figuren todas las personas y entidades para las que se haya facturado.
  • Declaración anual del IRPF: de mayo a junio, durante la campaña de la Renta, se deberá presentar la Declaración del IRPF, igual que los trabajadores asalariados.

En caso de autónomos propietarios o administradores de sociedades, además deberán presentar los documentos relativos al Impuesto de Sociedades.

¿Qué son los gastos deducibles?

Los autónomos que tributen en estimación directa, pueden desgravarse una serie de gastos, lo que quiere decir que se restarán de su declaración de IRPF. Para que un gasto sea considerado deducible, debe cumplir una serie de requisitos:

  • Debe estar directamente relacionado con la actividad profesional del autónomo
  • Debe estar propiamente justificado, normalmente mediante una factura y en ocasiones especiales con un recibo.
  • Debe estar registrado contablemente en el libro de gastos del autónomo.
Ten mucho cuidado con qué gastos incluyes como deducibles en tu declaración. Si alguno no cumple los requisitos y es descubierto en una inspección, te enfrentarás a una sanción.

¿Cuáles son los gastos deducibles más comunes?

Existe una serie de gastos que, mientras estén justificados y documentados propiamente, no suelen dar problemas a la hora de presentarlos en nuestra declaración:

  • Compra de materiales: materias primas, material de oficina, combustible, etc.
  • Sueldos de los trabajadores
  • Cotizaciones a la Seguridad Social del autónomo y sus trabajadores
  • Otros gastos de personal: indemnizaciones, seguros, planes de pensiones, formación y obsequios (siempre que estén justificados, como las cestas de Navidad)
  • Alquileres y arrendamientos siempre y cuando no sean terrenos sin construir u otros activos no amortizables.
  • Reparaciones y mantenimiento de los equipos e inmuebles
  • Servicios de asesores y otros profesionales: abogados, gestores, notarios…
  • Gastos de oficina y transporte: luz, agua, gas, telefonía, publicidad, etc.
  • Tributos fiscales: IBI e IAE principalmente. No entrarán en este campo las multas o gravámenes de Hacienda
  • Gastos en I+D (Investigación y Desarrollo)
  • Gastos financieros: intereses de préstamos y créditos, así como comisiones bancarias.

¿En qué gastos deducibles puedo tener problemas?

Cualquier gasto relacionado con la actividad profesional es potencialmente desgravable en la Declaración, pero algunos son conflictivos con Hacienda, que en los últimos años ha endurecido su política de permisividad, poniendo especial atención para que los autónomos no mezclen entre sus gastos deducibles algunos personales. Son especialmente problemáticos, y pueden incurrir en una Inspección, los siguientes:

  • Local u oficina en vivienda en propiedad: Debes indicar el porcentaje de la vivienda que dedicas a la actividad laboral, pudiendo desgravar tus gastos en el mismo porcentaje.
  • Local u oficina en alquiler: Es muy difícil incluirlo, ya que deberás tener dos contratos de alquiler: uno para vivienda y otro para actividad profesional.
  • Teléfono Móvil: Hacienda permite imputar hasta un 50% de la factura de móvil a la actividad laboral, si sólo contamos con una línea. Si tenemos dos líneas separadas, será más fácil desgravarse una de ellas.
  • Vehículo Particular: Sólo podrán deducirlo los profesionales del transporte: taxistas, mensajeros, comerciales… El resto se considerará como privado, por mucho que se use en la actividad laboral.
  • Gastos de viajes y representación: siempre y cuando se pueda demostrar que están relacionados con la actividad profesional, lo que en muchas ocasiones es difícil.
  • Comida y dietas: muy controvertido y difícil de demostrar. Si quieres deducirlo, lo mejor es que lleves un control y registro extensivo de tus comidas laborales.
  • Vestuario: sólo se aplica en vestuario laboral, de protección y uniformes, aunque es más flexible en el caso de que te encuentres en el régimen de artistas.
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